La cara buena del Covid19: disminución del ruido en las ciudades

La Covid 19 ha impactado en la vida de la población de manera drástica. La medida de confinamiento, tomada por los gobiernos de distintos países para reducir la propagación del virus, ha supuesto un antes y un después en el panorama acústico.

Niveles de ruido como consecuencia de la pandemia

La primera semana de encierro se observó una gran reducción de ruido en ciudades, pero a medida que han pasado los días, la reducción de ruido global se ha hecho muy evidente, especialmente en aquellos países que han tardado un poco más en extremar las medidas de confinamiento.

Estos son algunos datos de reducción de ruido detectada en momentos puntuales:

  • Ciudades: -7dBA Lden*
  • Tráfico interurbano: -4,5 dBA Lden
  • Áreas industriales: -11 dBA Ln*
  • Noche: -24 dBA Ln

* Lden: índice de ruido día-tarde-noche
* Ln: Nivel sonoro nocturno

  • Entorno urbano
  • Impacto del Tráfico
  • Entorno Industrial
  • Vida nocturna

La vuelta de algunos servicios y flexibilización de las medidas de encierro han vuelto a aumentar algo los niveles acústicos, pero han dejado una clara exposición de las fuentes de ruido que más impacto tienen en el medio ambiente: tráfico rodado urbano e interurbano, zonas industrializadas y vida nocturna.

Beneficios de esta reducción de los niveles de ruido

Cuando vemos estos números nos parece lógico pensar en cambios que se producen gracias a la disminución de la contaminación acústica.

Sin duda, lo primero que vemos es dentro de las ciudades: cambios drásticos en los niveles de polución, pero también en las vibraciones y pequeños movimientos sísmicos generados por tráfico, trenes, obras y actividad urbana. Esta reducción del ruido sísmico hace que podamos escuchar a nuestro planeta, las aves, el sonido del viento.

Para los sismólogos es una ventaja que permite a los sensores sísmicos detectar movimientos más sutiles pero importantes en el interior de la tierra, que normalmente pasan desapercibidos debido al ruido.

Pero no podemos olvidar el impacto en la vida marina: el descenso de la navegación en exportaciones e importaciones, y la consecuente reducción de contaminación acústica submarina han mejorado las condiciones de vida de muchas especies, según un comunicado de científicos canadienses en The Guardian.