Los materiales que aplicamos permiten alcanzar un excelente nivel de confort térmico gracias a sus propiedades aislantes.

Para mantener una temperatura confortable de unos 21-23 grados durante todo el año, una familia típica recurre tanto a la calefacción como a la refrigeración.

Con un aislamiento óptimo en su vivienda puede ahorrar energía y reducir las facturas de climatización –año tras año– sin renunciar al confort del que disfruta.

Acerca del aislamiento insuflado

Piensa en los termos, que mantienen caliente el café mientras disfrutas de un día invernal al aire libre, o la limonada fresca incluso en los días más calurosos del verano.

Así es como actúa una casa bien aislada: puede mantener la calidez interior durante el invierno y proteger contra el calor excesivo en verano. Con un aislamiento óptimo, tu vivienda mantendría una temperatura interior de entre 20-26º C. Esto significa menos necesidad de calefacción y refrigeración, y la reducción de las facturas mensuales de consumo de energía.

Lo que es más, el aislamiento correctamente instalado, puede asegurar un clima interior más sano y protección contra la humedad causante de mohos y hongos.

CLASES DE ENERGÍA

Quizás habrás observado que han empezado a publicarse los índices de eficiencia energética de los edificios, como ya se hacía con electrodomésticos como neveras y televisores. En muchos países, se exige legalmente a los propietarios de edificios informar de estos índices a los posibles compradores e inquilinos.

Para determinar el índice de eficiencia energética de un edificio, este se somete a una inspección. Posteriormente, la agencia inspectora extiende un certificado en el que se indican el índice actual y el índice potencial que alcanzaría el edificio si se implementaran determinadas medidas.

El índice actual mide la eficiencia energética global del edificio y su impacto medioambiental, calculados conforme a una metodología que tiene en cuenta varios factores, como las horas de sol, los sistemas de calefacción y agua caliente, la ventilación y los combustibles utilizados. Los edificios más eficientes energéticamente consumen menos energía, ahorran dinero y ayudan a proteger el medio ambiente.

Termografia

Imagen termográfica de un termo y una cafetera.
El color rojo indica las zonas donde se producen pérdidas de calor.

Termografia

Imagen termográfica de una vivienda aislada.
Aquí el color rojo indica por dónde se escapa el calor.

Un edificio de clase A con un índice de 100 podría tener un coste de calefacción e iluminación próximo a cero, y apenas produciría emisiones de CO2. El índice potencial de un edificio indica lo cercano que estaría dicho edificio de obtener un índice de 100 si se aplicaran todas las mejoras recomendadas.

Certificado energético para un edificio

Muestra de certificado energético para un edificio del Reino Unido

La alineación de las fibras de los productos que insuflamos modifica sus propiedades aislantes. Los mejores resultados se obtienen cuando las fibras son paralelas a la superficie aislada. Esta alineación evita la transmisión de calor y aumenta la resistencia térmica del aislamiento.

Cuanto más vertical se alinean las fibras, menor es la resistencia a la transmisión de calor (y el coeficiente de mayor conductividad térmica). Por esta razón, los productos que aplicamos están diseñados de manera que garantizan sus propiedades óptimas de aislamiento y confort térmico manteniendo al mismo tiempo su estructura y rigidez.

Un edificio sostenible debe tener un aislamiento que ofrezca un rendimiento apropiado, evitando los puentes térmicos.

No es suficiente con tener un producto con un buen rendimiento térmico, también que no comporte problemas de instalación ocasionando huecos, grietas u otros errores en la construcción final. Por lo tanto, el aislamiento debe ser fácil de instalar para lograr un ajuste exacto en la construcción. Es crucial que sea hermético. Nuestros productos son ligeros y permiten una correcta unión entre juntas y ajustarse en las estructuras sin dejar huecos.